viernes, 22 de marzo de 2013

Microscopio Primaveral


No puedo dejar de querer amarte,
de tapear mis ojos para no llorarte,
cantar odas es mi único modo,
[de vivir,
cantarle a las cosas es mi único vivir,
y así transcurro mis días, entre arenas,
soslayando cánticos inútiles en un pálido gris,
recortando flores y colgándolas de mis cuadernos,
hilando frases con un microscopio primaveral,
sacando palabras de mi mente nebulosa,
con una pinza de nácar y ébano,
el espejo que mira y mira, hacia los dos lados,
no puedo dejar de querer amarte, nunca,
así como no puedo fundir el odio en mis entrañas.

Es mi canto íntimo el que dejo a tus pies,
en una canasta parrafezca, con brotes nuevos,
y es tanto tu amor que no la examinas,
tan solo besas mi frente y derramas tu caricia pura,
mía y de todos, como una roja flor de ceibo,
mía, de mi piel, pero te regalo a la humanidad toda,
te regalo porque conmigo serías tan solo una sola,
y allí, donde nacen los niños, donde juega el viento,
o por donde los peces agitan las aguas tranquilas,
en el lugar donde se forme el barro de la hermandad,
allí serás cientos, miles, un espejo de millones,
una irrefrenable dama de letras formada,
y aunque no te veo, te envío en un barco dorado,
con mis lágrimas y mis besos, con mis versos,
    [conmigo.

3 comentarios:

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  2. Qué rico que escribe éste nene, a sex, "resien nasido" (vas a volar alto, seguí dándole a lanatita).

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