viernes, 29 de marzo de 2013

Espíritu


Un espíritu suele ser un espíritu,
brillando entre su piel y su carozo,
explotando con sus palabras blancas,
hablando con los dedos, con las alas;
otros espíritus son más que espíritus,
se hacen personas como el barro es vasija,
pero son espíritus, caminando ahí por las calles,
flotando con los pies en la tierra,
son eso que se sueña con los ojos abiertos,
son todo eso que se filtra entre la foresta,
todo eso que se oye cuando el alba rompe su cristal.

Yo veo esos espíritus por ahí, caminando,
como una manzana débilmente mordida, dando a luz,
como los niños al viento, sonriendo al Dios sol,
veo a los espíritus que son luceros en los adioses,
son el espacio entre los abrazos, todo aquello en los besos,
te veo hablando aún entre las calles, en cada palabra,
sos los acordes de las guitarras, espíritu divino,
como una luz que cubre a la ciudad, para rezarte,
sos todo aquello entre lo que digo y lo que hago,
almibarando mis pensamientos, estrechando mi alma.
Hoy el Todo lleva tu nombre, que es el de los hombres.

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