martes, 16 de abril de 2013
El Último Vientre Seguro
Una fecha que vivirá en la infamia,
un volcán nuboso, estrepitoso,
cae un guijarro en un charco calmo,
y al caer solo quedan las venas del agua,
una tibieza incontenible funde el aire,
es un volcán nuboso, somnífero,
un volcán hijo de Jano,
una muerte bifronte.
Corta la noche tajante el guijarro,
aguarda el charco infinito,
va por el aire rezando, pidiendo perdón,
quiere agarrarse del aire,
pide perdón,
quiere encontrar una cueva en las nubes,
pide perdón, y sigue cayendo,
quiere ser aire, vaporizarse,
ya en poco tiempo podrá serlo,
segundos nada más.
La noche oculta su plateada piel,
el brillo premonitorio de su faz,
el beso de su redondeada nariz,
su hijo bestial, el último hijo sano;
su vientre es el último vientre seguro,
un hijo que vomitará pestes y hambruna,
fuego y ácidos, la infamia,
escupirá millones de muertos, de cuerpos,
y su madre bien lo sabe, quiere no dejarlo ir...
es tarde, ya toco el suelo,
que ya no es más suelo,
es eso que queda cuando explotan las estrellas,
ya no hay suelo, ni gente,
ni árbol,
ni niños,
ni juegos,
ni voces,
ni hijos,
ni vientres seguros,
hay un solo brillo, el del horizonte,
el hongo maldito elevándose por sobre el hombre
[y cubriéndolo,
ya es tarde,
no hay más reloj que marque el momento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Muy bueno, Agu
ResponderEliminarteh
Gracias feche
ResponderEliminar