Cuanto mas lindo es el cielo del bosque,
mas lindo que todo esto de plástico,
más lindo que las mentiras en tu lengua,
más suave que las lágrimas de asbesto,
o que las lunas de concreto de la ciudad.
Rezo un poco por mí y un poco por vos,
te amo a vos y lo que queda lo dejo para mí,
lloro lágrimas de marfil en los libros viejos,
y las sonrisas son tan solo de los niños inocentes,
mis sonrisas se quiebran bajo las mentiras.
Una cadena me ata y otra me lastima,
una soga me cuelga y otra me tira hacia ella,
todo me tira y yo atado al cielo de Noviembre,
entre las hojas y los amigos un rumor me habla,
son las voces del pasado, del amor pisado.
Tantos monstruos te rodean y te hablan,
entre guirnaldas de colores y espejos te perdés,
escapás del pozo tirándote y te embarullás,
amas a una piedra, a un fantasma de cristal,
a lo lindo lo admiras por demás, es el tren al pasar.
Un nudo en la panza es el del cerebro también,
y la garganta tan solo canta mentiras en Do,
sonrío por inercia, vivo por convergencia,
no veo la hora de romper las cadenas que me atan,
quemar las sogas que me cuelgan y a vos.
Te grito, te grito, te llamo entre las bestias y no vienes,
no oyes o los salvajes te comieron el alma,
no puedo irte a buscar, mis fuerzas flaquean, las gastaste,
tan solo espero acá sentado, guarecido, dormitado,
espero tirado en un montón de papeles y fotos,
silbandole al viento, a los árboles, para que lleven mi canto,
para que te llegue y abras los ojos en la espesura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario