miércoles, 28 de diciembre de 2011

A veces

Como vivir sin credulidad,
bajo las promesas falsas,
de esta gran ciudad,
bajo la penumbra de falsedad.

Si vos no me dejaste ver,
tras la humareda,
sólo eso pedía, ver,
una ilusión en las veredas.

Pero ya date cuenta,
en esta inmensa soledad,
la tristeza fluye por las venas,
en un desembarco incierto.

A veces miento,
y a veces me rodeo de lo cierto,
a veces veo todo,
y a veces estoy ciego.

A veces me desangro por dentro,
y a veces ni lo siento,
a veces esto es cierto,
y ahora estoy mintiendo.

A veces hago milagros,
de agua en vino vago,
y a veces soy un hereje,
nadando entre los peces.

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