miércoles, 7 de marzo de 2012

Antes

Las alondras han de aprender a volar,
pues tu alma tendrá que aprender a ser luz,
antes de que la mañana salga a pasear,
antes de que el Sol queme al cielo azul.
Y antes de que los árboles vuelen sin alas,
antes de que los gorriones canten en el alba.

Hasta Dios ha de aprender a cómo ser Dios,
ni siquiera para él los relojes paran un instante.
Tu piel será como las nubes cuando vos seas vos,
nunca llegarás a  ver la luz de tu alma,
si no piensas los pasos antes de darlos, antes.
Usaré al Sol como almohada y al cielo como sábana.

Intentaré ser como los pájaros volando,
aún en la oscuridad seré como las luciérnagas brillando.
Aún cuando seas como el polvo en el viento,
aún cuando así sea, serás como el susurro del aire, hablando.
Y si antes de nacer los ángeles mueren de pena,
tendré que ser como la luz, aunque muera en la espera.

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