Ojos sin tranquilidad,
en un abismo de espasmos,
quizás en tu quietud,
encuentres la paz,
quizás el silencio,
siempre te acompañara.
Tal vez las sombras,
son mejores compañeras,
que todas mis plegarias,
cruzando puentes que,
sólo he cruzado sobre,
un extraño ser alado.
Un corazón ensoñado,
un atisbo de cielo en tu alma,
una gota de infinito en tus lágrimas,
un horizonte plagado,
lleno hasta el cielo de karmas.
¿Cuando llegará el alba ?
Elixir natural de tristeza,
extraído de todos, de aquella,
rumores que atraviezan,
piensas tras la maleza,
pero no puedes correr,
nunca podrás volver.
apa, no conocía esta faceta de agustín campos, muy bonito.
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