domingo, 30 de octubre de 2011

No hay nada como mirar al Sol,
entender las cosas como son,
ver a la verdad a la cara,
y sufrir aunque todos sabemos,
que seríamos más felices si,
la mentira se nos escapara.

No creo que haya nada como,
salir a la luz aunque esta misma,
con su fulgor nos haga doler la vista,
y aunque la verdad nos lastime,
y nos deje una cicatriz que insista,
llegará un momento en que la estimes.

Tengo el cuerpo rodeado de verdades,
tengo a las cicatrices en altares,
pero en realidad no tengo coraje,
guardo a las mentiras en mi necesidades.
Porque no hay nada como pensar,
que estamos mirando al Sol, aunque sé que no.

Porque las verdades son como el Sol,
vienen un rato para luego dejarme solo,
digo la verdad un rato porque sé que yo,
nunca estaré en la esquina donde dá rayo de Sol
Porque sé que las mentiras duelen y estorban,
pero tus verdades son como balas a quemarropa.

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