miércoles, 21 de septiembre de 2011

Los hombres, según Frankenstein

Mucho se ha hablado de mí desde hace ya casi doscientos años, desde que mi padre me dio la vida.
Se me llama de muchas maneras: Ser demoniaco, engendro, la criatura, horrendo huésped pero se me conoce por el apellido del que me dio la vida, el ilustre científico, Víctor Frankenstein.
Se me acusa de no tener sentimientos, de ser frío e insensible incluso desalmado.Pero eso no es mas que la consecuencia de lo que ha sido mi vida, llena de rechazo y odio hacia mi persona., pero a pesar de esto, apreciaba la vida, aunque solo sea una sucesión de angustias y la defendí.
Antes de sufrir la condena de las personas yo era bueno y afectuoso, nací como todos los seres humanos, inocente y puro, pero el trajín de la vida me ha convertido en un demonio.
Mi historia no es distinta a la de muchos personajes que han existido, esto demuestra el ensañamiento que poseen las personas contra lo distinto o contra lo que se sale de lo convencional.Hasta mi propio padre me rechazo y tuvo miedo de mi cuando vine a este mundo por esto mismo, guardaba yo rencor contra el, mi creador que me dio pasiones y sentimientos y me abandono al desprecio y al asco de la humanidad.
Todos los días pienso, porque no se habrá extinto la llama de la vida que en ese momento inundo mi cuerpo.Maldigo el día en el que recibí la vida, el día en que el Sol comenzó a iluminar mi desgracia.Hasta el mismísimo Satán tenia compañeros, demonios como el que lo admiraban y alentaban, en cambio yo, soy solitario y odiado.
A través de mi vida, si así puede llamarse, me he dado cuenta, que el peor de los pecados del hombre, es la hipocresía. ¿Acaso hay mayor aberración, que no hacer lo que la boca dice y promete cumplir aunque en eso se le valla la vida?
Estoy seguro de que no hay ser en este vacío mundo, que haya sufrido la hipocresía tanto como yo.Acaso los hombres no respetan y se compadecen ante los miserables? Yo que soy el mas miserable, soy rechazado por la sociedad y por cada uno de los hombres de este Infierno terrenal al que muchos llaman mundo.
Volviendo con los pecados del hombre, es impresionante lo que logra ver uno, cuando se detiene a observar con cautela las acciones de los auto-proclamados, “humanos”.Empezando por la infidelidad, y terminando con las blasfemias y asesinatos, la gran mayoría de los hombres recorren esa lista de actos aberrantes. ¿No es acaso mas importante, el alma de una persona, si es que la tiene, que el exterior de la misma? Porque se preocupan mas por el exterior, por el envase, que al fin y al cabo, nadie lo elije, y no se preocupan tanto por el interior, que realmente es lo que elegimos, día a día, decisión a decisión, elegimos de que lado estar, si de los demonios o si de los ángeles, si estamos con el bien o con el mal.¿ Porque se aterran por mi apariencia y no lo hacen del mismo modo, cuando un hombre le es infiel a su esposa o su prometida.¿Porque no condenan de por vida a una existencia de calumnias a mi creador, que cometió el mas grande de los pecados, el traer una vida al mundo y luego rechazarla.El otro gran pecado del hombre,es la soberbia, y ¿ existe acaso acto de soberbia mas grande que jugar a ser Dios o peor aun, desafiar el poderío de Él ? Esos son unos zapatos muy grandes, una responsabilidad demasiado seria para un simple hombre.
A veces me pregunto, porque Dios le dio al hombre, el libre albedrío, porque les permite matarse entre ellos o inclusive, a sus propios hijos.Porque después de muerto su hijo, no devolvió a los hombres, al Edén, ¿Será acaso que no están y nunca estuvieron preparados para aquello? ¿Será quizás que Dios, en su magnificencia ,y en su bondad divina, les dio la chance de experimentar la miel del Paraíso, pero fue tan dulce que los humanos quisieron mas y cometieron los otros dos grandes pecados, la avaricia y la gula?, ¿Es posible que Lucifer, sea solamente un reflejo de los hombres en todo su potencial para el mal? o ¿será que Dios, cometió el mismo pecado que mi creador, el rechazarme al ver la “monstruosidad” que había traído a la vida?
Mi propio creador, me acusaba de asesino, el, que seria capaz de asesinar a su propia obra, ¡Bendita sea la eterna hipocresía humana!
Como dijo ya, el gran escritor Oscar Wilde, “Dadle al hombre una mascara y os contara sus verdades”.Esto no es mas que la pura verdad, el hombre, en toda su falsa apariencia y en su hipocresía, vive una vida, que no es suya, que la fabrica junto con la sociedad que lo rodea para poder vivir en paz con esta, y los que no nos adaptamos, somos excluidos y peor aun, maldecidos y culpados de casi todos los males que aquejan a la humanidad.
De igual manera, no concibo la vida sin los hombres, como el frío, no concibe su vida sin el calor, y como la luz no concibe la vida sin la oscuridad. ¿Que es lo que le da sentido a las cosas? ¿No son los opuestos lo que definen todo? Sin los opuestos, todo se volvería normal y perdería su sentido.
En mi interior conviven dos opuestos, el mal y el bien.Realmente, creo con mis fuertes convicciones que esto sucede en todos los seres vivos, solo que yo tengo la valentía y el coraje para admitirlo y más aun, demostrarlo.
Solo acepto una cosa de los hombres y de sus creaciones, el conocimiento. ¿No es algo maravilloso el conocimiento? Algo abstracto, que no ocupa espacio y a pesar de esto, es el bien mas preciado.Igualmente, la ignorancia es una bendición, y se que muchos de los que lean o escuchen esto estarán en desacuerdo con esta afirmación pero piénsenlo.Desde el momento en que nacemos, venimos al mundo con la ignorancia y con el conocimiento.Nacemos con la certeza de que vamos a morir solo que ignoramos cuando pasara esto.¿No es una bendición no saber cuando moriremos? O ¿preferirían vivir toda su vida esperando ese instante en donde se extinguirá la llama que habita en su interior? El hecho de no saber cuando moriremos nos demuestra, que no manejamos nuestras vidas, y mucho menos nuestro destino.No hay libro, enciclopedia o sabio que sepa con exactitud en el momento en el cual moriremos, solo Dios y no estoy seguro de su existencia.
El hecho de ignorar nos salva de la tortura de saber, de conocer cuando el conocimiento no nos servirá más y solo habrá tranquilidad.
De igual modo, el conocimiento es algo tan poderoso, que es imposible luchar contra el, cuando lo hemos incorporado, es como un veneno que se expande por todo nuestro organismo, y ya es demasiado tarde para detenerlo.
No creo bueno extenderse mucho, creo adecuado que todos siempre debemos guardar cosas para nosotros, sino seriamos la sociedad misma y no tendríamos nada que nos diferencie ni que nos distinga.
Solo voy a terminar con una frase, no teman por mi odio, ya que por el, su amor, parece mas grande de lo que en verdad es, agradezcan que les infunda temor, ya que así, valorizaran mas los momentos en los cuales se sientan libres de toda atadura.

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